LA IMPORTANCIA DEL PUEBLO AKATECO EN SAN ANTONIO
HUISTA.
El
pueblo Akateco es una comunidad indígena maya originaria de San Miguel Acatan,
en el departamento de Huehuetenango, Guatemala. Su idioma Akateco, forma parte
de la familia lingüística y esta estrechamente relacionada con otras lenguas
como el Q’anjob’al, Chuj y el Popti’. A lo largo de la historia, los akatecos
han mantenido vivas tradiciones culturales, incluyendo ceremonias, danzas y
festividades. Sus practicas espirituales combinan elementos del catolicismo con
creencias ancestrales mayas, reflejado una herencia cultural.
Comprender el papel del pueblo Akateco ayuda a
valorar la riqueza multicultural de Guatemala. San Antonio Huista no solo es un
municipio más, sino un lugar donde conviven diferentes identidades, y los
Akatecos son una parte esencial de ese tejido social. La comunidad Akateca ha
enfrentado desafíos significativos incluyendo migraciones internas y externas
motivadas por factores económicos y conflictos armados, sin embargo, han
demostrado una notable resiliencia, preservando su identidad cultural y adaptándose
a nuevas a nuevas circunstancias sin perder sus raíces. Son una parte vital del
mosaico cultural.
Historia del primer hombre originario de San Miguel
Acatan en San Antonio Huista
Miguel
Diego Pedro quien era un campesino originario de la aldea Elmul del municipio
de San Miguel Acatan, llega a san Antonio Huista en año 1980 con la edad de 40
años junto a su esposa e hijos. Alquilaba en la casa de un señor llamado
Santiago quien era vecino del cantón la Independencia.
Durante
el tiempo que estuvo alquilando, se dedicaba principalmente al trabajo en
campo, también ayudaba y trabajaba con personas que cosechaban café. Durante la
temporada de la corte de café se dirigía a grandes fincas del país ya que lo
que gana era mucho mas de lo que ganaba en el pueblo de San Antonio, las
principales fincas en las que trabajo: finca Dolores, Chicacau (trabajo allí
por 3 años), Cuatepeque , finca Concepcion Candelaria, en las fincas de San
Marcos, Colomba Costa Cuca uno de los municipios del departamento de
Quetzaltenango, trabajo en fincas de Escuintla la cual trabajaba por contratos
y ganaba 25 quetzales el quintal, de igual forma trabajo en las fincas de
Tapachula, trabajo en el corte de algodón en la finca PUERTA MADERO, donde ganaba
50 quetzales el quintal.
En
año 1985, decide ir a los ESTADOS UNIDOS, para ganar mas dinero. Llega a
California San Diego y allí trabaja de campesino cortando tomate, calabaza y
pepinos, estuvo allí por 6 meses y se regreso al pueblo con la finalidad de
comprar un terreno. El primer terreno que compro fue 25 cuerdas llamado el
Jocote, ubicado en el cantón Recreo de San Antonio Huista estuvo solo por una
semana. Se vuelve a ir a los Estados Unidos pero esta vez llega a Florida, en
este segundo viaje ayudo a una cantidad de 25 personas a cruzar la frontera.
Rento en en Leyvor Florida por 8 meses y se vuelve a regresar a comprar otro
terreno con el dinero que gano.
Decide
cruzar de nuevo la frontera, de igual forma decide llevar con el un grupo de 25
personas, en esta ocasión llega a Carolina del Sur, trabajo allí por varios
meses, también trabajo en Alabama, Tennessee, Arcazo y esta vez decide mandarle
el dinero a su esposa para que ella comprara dos terrenos, el primero fue uno
15 cuerdas llamado.
Las
peñitas ubicado en el cantón recreo y el segundo fue un terreno de una cuerda
ubicada en el cantón Esquipulas, lugar donde se inica la construcción de su
casa. Vuelve al pueblo y se queda 6 meses, para volver a irse, en este otro
vieje vuelve a llevar con el otro grupo de 25 personas a Mocale, Carolina del
Sur, durante el tiempo que estuvo allí que fue de un año, sus principales
trabajos fueron: corte de tomate, calabaza, frutas donde 50 centavos de dólares
y también trabajo en matanza en la cual ganaba 350 dólares por 8 de trabajo, y
aumentaba según las horas extras.
En
su ultimo viaje lo realizo en el año 1994 a Florida, Tennessee y Georgia,
estuvo allí por un año y durante todo ese tiempo trabajo duro para la
construcción de su hogar. Decide volver en definitiva al pueblo en el año 1995,
con el dinero que obtuvo trabajo su casa y también compro otros terrenos en la
cual ya tenían café sembrado.
Cuando
se estableció en San Antonio Huista, tuvo complicaciones ya que se le hacía
difícil hablar el español, pero al paso del tiempo de adapto el y toda su
familia.
Con
los terrenos que el compro decide sembrar café y maíz para así generar sus
propios ingresos, sus primeras cosechas de café no fueron tan buenas pero no se
dio por vencido, el maíz por otro lado le traía buenas ganancias. Al paso del
tiempo la cosecha mejoro ya que lograba obtener mas de 25 quintales de café en
sus terrenos, con el dinero que ganaba pagaba los estudios de sus hijos e
hijas, mantenía a su familia, también monto un pequeño negocio la cual era una
tienda de consumo diario, vendía helados caseros, gaseosas en bolsita, etc.
Antes
de establecerse en el pueblo, tuvo muchos problemas ya que, vecinos de San
Antonio Huista no dejaban que el se quedara pueblo porque venia de otro lugar.
Le negaban el agua potable, lo citaron varias veces al juzgado para levantar
una orden de desalojamiento, la sociedad no lo aceptaba por el siempre hecho de
no pertenecer. Al paso del tiempo se fue adaptando y aunque la sociedad aun no
lo aceptaba y lo tacharan como un desconocido, no les dio el gusto de irse, a
lo contrario se aferro a quedarse sin importar que al pasar los años llegaron
otras familias pertenecientes del mismo municipio, pero no de la misma aldea.
¿Por qué vinieron a San Antonio Huista?
Las
personas de San Miguel Acatan que migraron a San Antonio Huista, ambos
municipios del departamento de Huehuetenango, Guatemala, lo han hecho por
diversas razones:
Búsqueda
de nuevas oportunidades San Miguel Acatan es una comunidad predominantemente
rural y de origen indígena (pueblo Akateko) con recursos limitados. Muchas
personas migran a lugares cercanos como a San Antonio Huista en busca de
trabajo agrícola, como lo es la cosecha de café, maíz y frijol. Tener más
acceso a mercados o actividades comerciales más amplias y conseguir empleos en
oficios o servicios. El Pueblo de San Miguel Acatan es conocido por su gente
trabajadora, que lucha día a día para obtener dinero para tener acceso a las
necesidades básicas.
San Antonio Huista tiene
una mejor infraestructura educativa, de salud y transporte en comparación con
algunas aldeas de San Miguel Acatán. Algunas aldeas no cuentan con escuelas,
otras si acceso a electricidad o agua, es por esta razón que muchos niños,
jóvenes y adultos no pueden darse el lujo de estudiar y prepararse profesionalmente,
al no tener acceso a la salud las enfermedades están muy presentes,
especialmente en niños menores de 5 años, quienes son más vulnerables para
contraer enfermedades. La pobreza esta muy presente en este municipio,
especialmente en las áreas Rurales, en la cual familias viven en situaciones de
pobreza y de pobreza extrema que limita el buen desarrollo de sus hijos, la
falta de acceso a la atención de medica ocasiona muchos niños lleguen a tener desnutrición
y desnutrición crónica, lo que puede ocasionar muertes a temprana edad. La migración de los Akatekos está
estrechamente relacionado con procesos históricos de reubicación y colonización
interna, como la expansión de fincas de producción cafetalera o la distribución
de las tierras. También ha habido desplazamientos por conflictos sociales, especialmente
como lo es el conflicto armado interno (1960 – 19969). Que al ser indígenas se
vieron obligados a dejar sus tierras para mantenerse a salvo y evitar ser
esclavos de los españoles que solo buscaban la riqueza de sus tierras.
Existen lazos familiares y
matrimoniales entre ambos municipios. Una vez que alguien se establece en San
Antonio Huista, otros familiares o amigos pueden seguir los mismos pasos y así
crear una cadena de migración. Algunas personas no migran de forma permanente,
sino que se trasladan por temporadas, especialmente en la época de cosecha
del café o durante ferias y eventos religiosos.
¿Por qué no se sienten
pertenecientes de San Antonio Huista?
La razón por la cual el
pueblo de San Miguel Acatan no se siente completamente perteneciente integrados
a San Antonio Huista, es porque tienen sus raíces históricas, culturales,
lingüísticas y sociales.
San Miguel Acatan es un
pueblo de mayoría indígena akateka, con una fuerte identidad cultural, idioma
propio (akateko), tradiciones, formas de vida y vestimenta. Sus trajes tipos
son coloridos, transmiten energía y alegría. San Antonio Huista, en cambio, es
un pueblo en la cual la mayoría de sus habitantes son mestizos (ladinos) con
mas influencia del idioma español y costumbres no indígena. Aunque es
importante mencionar que está conformado por una variedad de personas
originarias a pueblos indígenas que tienen sus propios idiomas como lo es el
POPTI’, el CHUJ y el MAM.
Esta diferencia cultural
puede generar una sensación de separación o exclusión, ya que las costumbres,
celebraciones, formas de hablar y organizarse pueden ser distintas. Las
personas originarias de pueblos indígenas a menudo sufren de discriminación,
racismo y exclusión en comunidades laidas como ha sido documentado en muchas
partes de Guatemala.
Esto puede llevar a que los
akatekos se sientan marginados o no bienvenidos, lo que refuerza un sentimiento
de no pertenencia. En San Miguel Acatán muchas personas hablan akateko como
primer idioma, mientras que en San Antonio Huista se habla principalmente
español y popti’. Hoy en día San Miguel es un municipio bilingüe ya que la
mayoría de su población, especialmente a niños se les enseña tanto en akateko
como en español.
Las enseñanzas mejoran,
pero sin perder su identidad ni mucho menos su lengua ya que para ellos es un
privilegio tener su propio idioma y lo presumen con orgullo. Las barreras
lingüísticas pueden dificultar la integración, la participación comunitaria o
el acceso a servicios.
Las personas de San Miguel
Acatán mantienen un fuerte apego a su comunidad de origen, a su tierra
ancestral, su historia y sus valores colectivos. Aunque migren a San Antonio
Huista por necesidad, eso no significa que renuncien a su identidad acateka, y
por lo tanto, no se sienten parte total del lugar nuevo, un lugar lleno de
discriminación y marginación no lo verán como su tierra.
En algunos casos, migrantes
o personas de otro pueblo no son incluidos de manera plena en las decisiones
comunales, cofradías o comités locales de San Antonio Huista. Un claro ejemplo
son las elecciones de la nueva organización municipal, en estas, muchas
personas indígenas deciden ir a su pueblo de origen a votar porque ellos
pertenecen allí y al no tener la motivación del pueblo de San Antonio Huista a
que voten en el municipio se les hace más fácil volver y decir en su propio
pueblo.
Esto puede generar sentimientos
de exclusión social y política, reforzando la idea de que “no pertenecen” verdaderamente
al lugar. Muchos aún consideran su traslado a San Antonio Huista como temporal
o forzado por necesidad, por lo tanto, no buscan integrarse plenamente, sino
que esperan regresar a su comunidad cuando puedan.
La sensación de no
pertenencia es el resultado de una combinación de identidad cultural fuerte,
diferencias históricas, y en muchos casos, de experiencias de exclusión. Sin
embargo, en algunos casos hay jóvenes o nuevas generaciones que están
construyendo puentes entre ambas comunidades.
¿Por qué las personas de San Miguel Acatan no contraen
matrimonios con personas originarias de San Antonio Huista?
La razón por la cual
personas de San Miguel Acatán suelen no casarse con personas de San Antonio
Huista se relaciona con diferencias culturales profundas, dinámicas históricas,
identidad étnica y, en algunos casos, prejuicios sociales.
A demás consideran que, no
hay mejor mujer que las mujeres de su pueblo, porque son conocidas como mujeres
trabajadoras y luchadoras para salir adelante. San Miguel Acatán es una
comunidad mayoritariamente maya akateka, con idioma propio (akateko),
costumbres tradicionales, organización comunitaria y espiritualidad
ancestral. San Antonio Huista, aunque
también tiene raíces mayas (popti’), es más mestiza o ladinizada en sus
expresiones culturales, y se habla más español.
Estas diferencias hacen que
muchas familias prefieran que sus hijos se casen “dentro” de su cultura, para
conservar el idioma, las tradiciones y los valores de su grupo.
Casarse con alguien fuera,
especialmente con alguien fuera del pueblo con diferente identidad y o
costumbres, puede ser mal visto o incluso desaprobado por los familiares o
incluso por las autoridades, esto influye especialmente en mujeres, que suelen
recibir mayor control social sobre con quien puede casarse. En algunos casos, hay recuerdos de
discriminación o exclusión entre los pueblos vecinos. Algunas personas de San
Miguel Acatán pueden sentir que en San Antonio Huista los ven “de menos”, y por
eso no se sienten cómodos estableciendo relaciones sentimentales profundas.
También puede haber recelo
cultural o religioso, como diferencias en prácticas espirituales, fiestas o
sistemas de autoridad.
En comunidades indígenas
mayas, es común que los matrimonios ocurran entre miembros de la misma
comunidad o etnia, como una forma de proteger la lengua, la cosmovisión y los
apellidos tradicionales. Esto forma parte de una práctica consciente de
resistencia cultural frente a la pérdida de identidad indígena. Aunque hay cercanía geográfica, muchas veces
las personas de ambos pueblos no conviven socialmente, ya sea por vivir en
aldeas distintas, ir a diferentes escuelas, o participar en diferentes iglesias
o cofradías. Si no hay suficiente interacción social cotidiana, las
oportunidades de formar relaciones sentimentales son más limitadas.
En conclusión, el hecho que
personas de San Miguel Acatan no se casan con personas de San Antonio Huista,
no se debe a un solo motivo, si no a una combinación de identidad cultural,
presiones sociales, diferencias históricas y falta de integración entre
comunidades. Aunque esto puede ir cambiando poco entre generaciones más
jóvenes, especialmente en contextos de migración y educación compartida.
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